El MET anuncia la mayor exposición sobre manipulación fotográfica anterior a la era digital

1x1.trans El MET anuncia la mayor exposición sobre manipulación fotográfica anterior a la era digital

Lenin and Stalin in Gorki in 1922, 1949
Imagen falsa de un fotógrafo ruso no identificado en la que Stalin y Lenin aparecen juntos en 1922. El encuentro nunca se produjo, es un montaje. (Collection of Ryna and David

  • “Fingiéndolo: fotografía manipulada antes de Photoshop” reúne 200 imágenes amañadas de entre 1840 y 1990.
  • La muestra estudia como los procesos de alteración se llevaron a cabo en nombre del arte, la política, la economía y la venta de diarios…
  • Nunca se había montado una retrospectiva tan ambiciosa. En la organización participa la empresa de sofware Adobe, fabricante de Photoshop.

La manipulación fotográfica no empezó con la era digital. El amaño, el falseo, la adecuación de una imágen para que sirva a fines determinados, es tan antiguo como la fotografía misma. Empezó siendo una respuesta natural de los artistas, que trataban de alterar las fotos para que se acercaran a la imagen real del mundo, pero pronto esta pretensión naíf e inocente dió paso a técnicas sofisticadas que respondían a intereses políticos, comerciales o informativos.

La mayor exposición montada nunca sobre la manipulación fotográfica antes de la era digital acaba de ser anunciada por el museo Metropolitan de Nueva York, que, como siempre, hace las cosas bien, con criterio y medios. Faking It: Manipulated Photography Before Photoshop (Fingiéndolo: fotografía manipulada antes de Photshop) mostrará este otoño más dos centenares de piezas amañadas con la intención de engañar.

Extrema sofisticación

La muestra, una de las más esperadas de la temporada en los EE UU, reúne fotografías de entre 1840 y 1990, siglo y medio durante el cual la manipulación fotográfica se desarrolló hasta la sofisticación más extrema pese a que no había entrado en escena la intervención digital sobre las imágenes. La exposición permanecerá en cartel entre el 11 de octubre y el 27 de enero de 2013.

Faking It, en cuya organización colabora la empresa de software Adobe Systems, fabricante de la suite Photoshop, la familia de programas más empleada en la postproducción de imágenes, quiere presentar la “relación compleja y cambiante” de la fotografía con la percepción visual la verdad” y demostrar que la manipulación, de la que ahora existe una “mayor conciecia” por mor de la universalización digital, “ha existido desde que el medio [la fotografía] fue inventado”.

En la muestra hay fotografías alteradas mediante una amplia variedad de técnicas, incluyendo la exposición múltiple (dos o más imágenes fundidas en una sola), la combinación de negativos en la impresión, el fotomontaje y los reoques, tanto en el negativo como en la copia final. Sea cual fuera el procedimiento, la intención siempre era la misma: “transformar significativamente en el proceso la imagen tomada por la cámara”.

Compensar las limitaciones técnicas

La primera de las siete secciones en las que se divide la exposición se titula Picture Perfect (Foto perfecta), donde se pueden ver ejemplos de los esfuerzos de los pioneros de la fotografía de mediados del siglo XIX para “compensar las limitaciones técnicas” del nuevo medio, “incapaz de representar el mundo tal como se ve a simple vista”, mediante la manipulación.

Fotógrafos como Gustave Le Gray y Carleton E. Watkins lograron aumentar la gama de blancos y negros utilizando pigmentos y evitaron las manchas o los cielos sobreexpuestos que con frecuencia provocaban las emulsiones con la sobreimpresión de dos negativos, uno para el cielo y otro para el resto de la toma.

Que la foto parezca un cuadro

El segundo bloque, Artifice in the Name of Art (El artificio en el nombre del arte), estudia las alteraciones llevadas a cabo entre 1850 y los albores del siglo XX por los fotógrafos pictorialistas, que trabajaban la imagen en el estudio para dar la impresión de que se trataba de una obra culminada a mano y cercana a la pintura. En esta sección hay piezas manipuladas de Oscar Gustave Rejlander, Henry Peach Robinson, Edward Steichen, Anne W. Brigman y F. Holland Day.

Las primeras fotos políticamente amañadas fueron de falsas masacres durante la Comuna Politics and Persuasion (La política y la persuasión) presenta las primeras fotografías que fueron manipulados con fines explícitamente políticos o ideológicos. Se inicia con las imágenes falsas de Ernest Eugene Appert de las supuestas masacres de 1871 durante la Comuna de París y continúa con las fotos utilizadas para fomentar el patriotismo, las ideologías racistas y el apoyo o la protesta a favor o en contra de los regímenes totalitarios. En esta sección figuran las muchas imágenes de propaganda encargadas por el estalinismo, que fue el primer aparato político en depurar técnicas de falsificación masivas, como el borrado de personas que habían sido purgadas o ejecutadas.

En Novelties and Amusements (Novedades y diversiones) se reúnen fotografíasdestinadas a asombrar, divertir y entretener: desde las populares imágenes trucadas de personas que sostienen sus propias cabezas cortadas, hasta las fotos de fantasmas o las distorsiones experimentales de Weegee en la década de los años cuarenta.

Un zepelín en el Empire State

Pictures in Print (Imágenes en la prensa) revela cómo los periódicos, revistas y sus anunciantes han alterado, mejorado o fabricado fotos para representar sucesos que nunca ocurrieron como el atraque de un zepelín en la punta del Empire State.

Mind’s Eye (Ojo de la mente) muestra los trabajos de artistas como Herbert Bayer, Maurice Tabard, Dora Maar, Clarence John Laughlin y Grete Stern, que han utilizado la fotografía para evocar estados subjetivos, escenarios oníricos y mundos imaginarios.

Finalmante, Protoshop presenta las fotografías de la segunda mitad del siglo XX, con creadores como Yves Klein, John Baldessari, Duane Michals o Jerry Uelsmann, que se han apropiado de técnicas de manipulación como la fotografía de espíritus o la fotografía de prensa retocada para crear obras que conscientemente y, a menudo con humor, cuestionan la presunta objetividad de la fotografía.

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